Me acuerdo que una vez un amigo me preguntó si era preferible un hombre con habilidades para resolver problemas domésticos o uno con la solvencia económica como para pagarlos. Mi respuesta, categórica pero honesta, fue: "para que te preocupas, si vos no sos ninguno de los dos".
¿Podes creer que se enojó? Que se yo, amistad es no mentir.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario